martes, 14 de febrero de 2012

Sentirse vivo

Cuando te detienes a mirar el mundo, a observar la belleza que nos rodea; cuando amas a un chico o una chica; cuando te ries hasta que no puedes más con tus amigos; cuando haces lo que amas hacer; cuando viajas a un lugar que no conoces; cuando se te acelera el corazón ante una mirada... te sientes vivo.
Pero no es sólo la felicidad la que te hace sentir vivo; sino saber que dejas un testimonio de tu vida. Saber que cuando ya no seas, algo de ti seguirá vivo en los que vendrán.
Pero si sabes que no hay futuro, que nada de lo que hagas, ningún legado que dejes, ninguna contribución que hagas, te va a sobrevivir; si sabes que todo se termina... ¿es posible sentirse vivo?
Las cosas que nos hacen sentirnos realmente vivos son las cosas que vencen a la muerte, las que perduran en el tiempo. Porque el éxtasis de la felicidad, es trascender. Es en ese momento cuando todos somos eternos. Y estamos vivos de verdad.
De todas formas de egoismo, la peor, es no pensar en los que vendrán. Sin ellos, sin la noción de que la vida es un ciclo sin fin, nada tiene sentido.
Te sientes vivo, no cuando la vida pasa, sino cuando tú pasas por la vida. Cuando pierdes el miedo a morir, y a vivir. Te ientes vivo cuando sabes que cada momento es único, irrepetible. Cuando sabes que nada empezó contigo, y nada terminará contigo.
Sólo sabiendo que habrá un mañana es que podremos vencer a la muerte, y sentirnos vivos.

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