lunes, 30 de enero de 2012

Adolescencia.



En la etapa de la adolescencia, pasamos por bastantes malos momentos con los amigos, los padres, el amor...
Siempre discutimos con nuestros padres porque pensamos que no nos entienden pero ellos también han pasado por lo mismo aunque aunque no era la misma época. Pero tampoco se ponen en nuestro lugar, nos agobian con tantos haz esto y haz lo otro, estudia para un futuro mejor, etc. eso ya lo sabemos (pero claro, otra cosa es que lo hagamos).
En cambio, con los amigos nos entendemos perfectamente con algunos tenemos algunos rozes, algunos graves y otros mas leves. Están esos amigos que en un pasado siempre estuvieron ahí pero por alguna razón se tienen que ir y al fin y al cabo los echas menos aunque ya no tengas ese mismo contacto de antes pero siempre te acuerdas de ellos y ellos de ti. Están esos amigos que alguna vez te llevaste demasiado bien con ellos pero luego con el paso de tiempo os distanciáis pero ya te das cuenta de los falsos, aprovechados y convenidos que son que luego te ven y te miran como si nunca hubieran tenido alguna “amistad” con asco, pero bueno de esos al fin ni te acuerdas. Y están los amigos para toda la vida, los que te apoyan para lo bueno y lo malo, que aunque no se los digas y te ven mal te preguntan, que te aportan sinceridad y lealtad y que hacen lo que sea por ti, esos si son unos buenos amigos.
La movida de las drogas y demás en mi opinión pues....que son una porquería, hemos visto tantos casos en la actualidad que ¿para qué probarla?¿Por qué tu organismo tiene que estar aguantando tantas cosas malas?¿Para qué hacerte año? Tantas preguntas...Claro que algunos que tienen madurez no caen en esas cosas pero otros que por haber pasado unos malos momentos y refugiarse en las drogas, alcohol, etc. lo ven más lógico luego ya cuando es tarde se dan cuenta y no hay marcha atrás y es difícil de salir de ello. Por esas personas se sabe que es difícil pero si tienes apoyo y están contigo las personas que quieres, ¿por qué hacerte más daño?
Al fin y al cabo lo mejor que se puede hacer es seguir adelante y sonreír. 

jueves, 26 de enero de 2012

La Verdad.

Todos buscamos la verdad, todos queremos encontrarla, pero a veces la verdad nos encuentra a nosotros primero. La verdad siempre pulsa por salir a la luz, está en su ADN en su naturaleza. La verdad no resiste vivir en la oscuridad, la verdad ilumina, pero tambien proyecta sombras de eso mismo que ilumina, la verdad nos hace responsables. Un mentiroso sobre todo es un gran irresponsable. La verdad es una herramienta con la que puedes construir o destruir. De chicos aprendimos jugando, buscamos y tememos la verdad, porque sabemos que toda verdad tiene su consecuencia.
Verdad, hacemos lo imposible por poder tocarla, cuando buscamos la verdad, lo que en realidad buscamos es su consecuencia. ¿Pero estamos listos para conocer la verdad?¿Estamos listos para afrontar sus consecuencias?
La verdad siempre tiene un precio ¿estamos dispuestos a pagarlo?
Curiosidad, deseo, un sentido a nuestra vida, esa es la VERDAD.
Hacerse cargo de la verdad y accionar, eso es consecuencia. Consecuencia es lo que sigue a la verdad, es en definitiva el motivo por el que buscamos la verdad, toda verdad tiene su consecuencia. Y toda mentira tambien tiene su consecuencia.

El Despertador.

¿No te pasa a veces que ves una foto en la que estabas vestida horrible y te preguntas por qué nadie me dijo que estaba horrible? Y la verdad es que sí, alguien te lo dijo, pero no lo escuchaste... Es como cuando una madre te hincha, te dice llevate una rebeca y tu no le haces caso, hasta que empiezas a morir de frío. Como esa chica a la que las amigas le dijeron MIL VECES, con directas, con indirectas, en varios idiomas, TU NOVIO TE PONE LOS CUERNOS, pero ella, no lo escucha, no lo cree, no lo ve. Te pueden decir un millón de veces que tomar sol sin protección es malo, pero hasta que no quedes salmón no lo vas a entender.
Todos le tenemos miedo a las pesadillas, pero hay que tenerle miedo a los sueños felices porque es de eso de lo que no queremos despertar. Si eres optimista, un realista te resulta pesimista. Vivir soñando es como tener una tarjeta VISA sin limites y que nunca te llegue la factura... Si alguien te despierta cuando estas teniendo una pesadilla, se lo agradeces, ¿pero si alguien te corta un sueño feliz? lo quieres matar ¿o no?
Somos cenicientas que borramos el numero 12 de todos los relojes para que nunca llegue las 12 la carroza no se nos haga hierba.
Claramente todos odiamos al despertador, pero que sería de nuestras vidas sin él ¿no? ¿Qué despierta un despertador cuando te despierta? Tus sentidos ¿no? Sales del sueño y empiezas a ver, a escuchar, a oler, a sentir.
Para poder despertar, primero hay que desearlo, luego intentarlo y despues dejar que ocurra.
Mis amigas me preguntaban: ¿Qué te pasa? y yo les decia: "Estoy muy dormida".
Sin dudas necesitaba UN DESPERTADOR.

viernes, 13 de enero de 2012

¿Madurar? Eso es de frutas.

¿Para qué quiero ser una persona hecha y derecha, si a la primera de cambio me ahogo en las penas? Yo lo que quiero, es ser un niño pequeño, jugar con las muñecas o con los coches de carreras. Eso es lo que realmente todos queremos. Pero no hablamos de ello porque sabemos que no podemos ser siempre pequeños, sólo niños. Pero hay gente que dice que todo el mundo tiene un niño en su interior, y es de eso de lo que quiero hablar, de la niña que llevo dentro, no de la mujer que doy a conocer.

Tu eres capaz de todo.

 Voy a decirte algo que tú ya sabes. El mundo no es todo alegría y color. El mundo es un lugar terrible y por muy duro que seas es capaz de arrodillarte a golpes y tenerte sometido permanentemente si tú no se lo impides. Ni tú, ni yo ni nadie golpea más fuerte que la vida, pero no importa lo fuerte que golpeas, sino lo fuerte que pueden golpearte. Y lo aguantas mientras avanzas. Hay que soportar sin dejar de avanzar. Así es como se gana. Si tú sabes lo que vales ve y consigue lo que mereces, pero tendrás que soportar los golpes. Y no podrás decir que no estás donde querías llegar por culpa de él, de ella ni de nadie, eso lo hacen los cobardes y tú no lo eres. Tú eres capaz de todo.



miércoles, 4 de enero de 2012

Soldaditos de juguete.

¿Cómo puede ser que alguien llegue a ser a veces lo que llega a ser?
A veces, ves en  lo que se convirtio en adulto y te preguntas: "¿Dónde quedó el niño que fue?¿Dónde queda los sueños, los juegos de infancia?¿Dónde queda la inocencia?¿Cuánto hay en un niño del adulto que será?¿Cuánto hay en un adulto del niño que fue?"
Crecer es dejar de jugar un juego para pasar a jugar otro. Crecer es olvidarte del chico que fuiste. Cuando eres chico, el juego es algo muy serio, cuando eres grande el juego es muy serio. Cuando somos chicos, juagamos a la mamá y al papá, a la guerra, a la oficina, al doctor... en realidad jugamos a ser grandes. Nos enseñan a jugar a un juego, pero cada uno lo reinventa a su manera. Esos juegos de la infancia, ¿son algo así como nuestros ensayos de la vida futura? ¿Cuándo somos grandes, por qué jugar es algo negativo? ¿Por qué miramos mal a alguien que juega con otra persona?
Cuando eres chico, los juegos no tienen consecuencias, terminas de jugar, los juguetes vuelven a la caja y el soldadito que murió en la batalla mañana sirve para otra guerra... pero cuando eres grande, el resultado del juego es definitivo. Ser grande es jugar a un juego que parece conocido, pero no lo es. En un juego hay reglas, siempre, no existe un juego sin reglas, es imposible jugar sin ellas... pero cuando el juego deja de ser un juego de chicos, ¿es posible querer jugarlos con las mismas reglas? ¿no es eso ser infantil?
Para un niño jugar es desear, soñar. Para un adulto a veces, vivir es obsesionarse con que la vida sea como la soñaste, jugando. Un niño que juega se entrena, juega a resolver conflictos, acumula recursos, arma su caja de herramientas. Jugar es soñar, es explorar los límites, las posibilidades de lo que llegaremos a ser. Cuando eres chico y termina el juego, todos los soldaditos vuelven a la caja y mañana sigue. Cuando eres grande fin de juego significa, FIN DE JUEGO.
Y.

El poder de las mujeres.

Las muejeres siempre tenemos el poder. Y el poder nos lo dan unos hombres, porque todo lo que hacen ellos, sean padres, hijos, abuelos, amantes o enemigos, simplemente lo hacen para llamar nuestra atención. Los hombres nunca saben como vamos a reaccionar, y eso los descoloca, los sorprende, los desestabiliza. Somos las mujeres las que siempre decimos sí o no, y en realidad les hacemos creer a ellos que son los que dicen sí o no... El poder de las mujeres decide tambien en cuánto nos necesitan los hombres. Se sienten perdidos si les damos la espalda. Los hombres nos temen, por eso somos tan poderosas, pocas cosas nos pueden frenar.
Y.

Solo.

No estás solo en este mundo. Lo que tú haces afecta a los demás. No se puede actuar sin pensar en los demás. Cuando uno entiende que no está solo, todo cobra valor, cada desición, cada error, cada sí, cada no, todo afecta a los demás. Aceptar que no estás solo, es aceptar que no solo existe el quiero, también existe el debo, el puedo, el tengo que. Uno tiene que saber que si tira de un punto del tejido, se desarman todos. Todos estamos hechos de la misma lana. Amar es pensar en los demás, es tenerles consideración, es que te acompañen en cada desición. Estar solo, es no pensar en nadie, y que nadie piense en vos. Juntos somos "La Resistencia". Solos somos... héroes suicidas. Amar es olvidarse un poquito de uno mismo.
Y.

domingo, 1 de enero de 2012

Dar la mano.

No se si lo recuerdo o me lo contaron, pero cuando era chiquitita mi madre me decía: "Dame la mano para cruzar la calle" y yo le decía: "No, no te la doy, te la presto". Porque dar la mano me sonaba a darla, a sacarmela y darla. Pero dar una mano ¿no es un poco eso?
Dar una mano a alguien es mucho mas que hacer un favor, no es dedicar unos minutos que te sobran o prestar una camisa que no usas, es dar una parte tuya, es darte tú.
Dar la mano es aferrarte y aferrar al otro. Cuando el mundo se vuelve un abismo y todo se cae, tus manos no se aferran a algo, se aferran a alguien. Alguien que no te deja caer. Cuando diste tu mano, ya no hay forma de soltarla, ya no es tuya, está unida a la del otro. Las dos manos son una. Las manos nos unen, nos suman.
Cuando damos la mano dejamos de ser yo, para ser nosotros.
Mi mano ya no es mía, es tuya, o nuestra.
Nunca voy a soltarte la mano, pase lo que pase.
Y.


Amistad.

Cuando alguien es tu amigo de verdad tus problemas son sus problemas, si sufres, tu amigo tambien sufre, si necesitas ayuda ellos son los que están. Un amigo nunca te deja en banda, no especula si le conviene estar o no contigo. Un amigo está ahi siempre al pie del cañon. Puedes ir y venir mil veces, puedes pelearte mil veces, pero la amistad va más allá de eso. Es como un lazo transparente que te une de por vida.
Así que GRACIAS AMIGAS/OS.
Y.